domingo, 7 de febrero de 2016

Leer para escribir – Truman Capote – La fuerza de la perturbación





“Suponga que usted se pasa una semana comiendo sólo manzanas. Indiscutiblemente usted agota su apetito por las manzanas y sin duda alguna sabe cuál es su sabor. Cuando yo me pongo a escribir un cuento, tal vez ya no sienta ningún hambre de ese cuento, pero considero que conozco perfectamente su sabor.”

                                                                                                          T. C.




Capote es un maestro del cuento, que trabaja cada detalle; algunos de sus aspectos los aplica también a la novela: la intensidad, la tensión y el desenlace eficaz. Sus personajes, por lo general, son seres que dudan, están marcados por un patético destino y participan de situaciones inquietantes. Para crear las atmósferas apropiadas, Capote recurre a menudo al registro lírico.


1  El dominio del clímax

Capote domina la técnica del cuento. Para comprobar si un cuento es realmente válido, al acabarlo se pregunta si podría imaginárselo en una forma diferente o le resulta absoluto y definitivo.
Buena parte de sus textos narrativos rozan la frontera entre lo perverso y lo posible. En la mayoría de sus cuentos, el momento culminante es el producto de la zozobra generada por este límite tanto en el personaje como en el lector. Para conseguir esta atmósfera, Capote apela a indicios, personajes singulares, acciones mínimas y precisas, que no tienen una motivación clara. Así, nos encontramos con sonidos extraños que se aproximan, situaciones desagradables imposibles de evitar, locos cuerdos, ambientes inhóspitos: la amenaza como constante nudo productor.

Ejemplo:
Era todo el dinero que le quedaba, pero no le importó tener que caminar sola a casa. Los montones de nieve parecían olas de un mar blanco: avanzaba sobre las olas, impulsada por vientos y mareas lunares. No sé lo que quiero, y tal vez nunca lo sepa, mi único deseo ante cada estrella será ver otra estrella. No estoy asustada, pensó, de verdad que no. Dos muchachos salieron de un bar y se la quedaron mirando. En un parque, hacía mucho tiempo, había visto a dos muchachos que tal vez fueran los mismos. No estoy asustada, de verdad que no, pensó escuchando las pisadas que le seguían con un crujir de nieve.
Profesor Miseria

2  El final sugerente

Un elemento coincidente en las narraciones de Capote, es la eficacia del final. Más que por ser inesperado, porque provoca el deseo de seguir leyendo. Cuando se trata de novelas, como A sangre fría o Plegarias atendidas, entre otras, no emplea la división en capítulos, sino en fragmentos. Lo mismo hace en algunos cuentos, y el final de cada fragmento es conciso y sugerente.
Veamos dos finales de Cierra la última puerta:
  1. “Dentro de nosotros revolotea algo llamado ‘alma’: ‘morir no es moriri, visir no es vivir’, ¿y encima deseas saber si te amo? No seas tonto, Walter, ni siquiera somos amigos…”.
  2. “Entonces metió la cabeza en la almohada, se tapó los oídos con las manos y pensó: no pienses en nada, piensa en el viento.”

3  La caracterización del personaje

Los personajes de Capote son seres infelices. Los caracteriza a través de determinados procesos internos que los ocupan. Lo consigue apelando frecuentemente a la anormalidad, a la locura, a la ambigüedad y, como mecanismo eficaz , a la duda que los hace más creíbles.

Ejemplo:
“A diferencia de Perry, no tenía la certeza de que un espejo roto significara siete años de mala suerte, ni que contemplar la luna nueva a través de un cristal presagiara desgracias. Pero Perry, con sus agudas e irritantes intuiciones, había dado de lleno en una de las recurrentes dudas de Dick. (…) Después de todo, era ‘doloroso’ imaginar que uno podía ser ‘un anormal’, especialmente si de ser anormal uno no tenía la culpa sino que se era ‘algo con lo que ya se nació’. No había más que fijarse en su propia familia.”



sábado, 30 de enero de 2016

Técnicas y temas del oficio – La biografía – Parte 3 de 3


El enfoque

Escribir una biografía desde un punto de vista determinado es encontrar una coherencia entre todo el material reunido y reflejar un crecimiento desde el principio hasta el final:

1  La biografía puede presentar de entrada al biografiado o puede ir presentándolo poco a poco. Pero en uno u otro caso, lo importante es hacerlo de modo imparcial, tanto al mostrar los aspectos más brillantes como los más oscuros del personaje.

2  No es lo mismo hacer la biografía de personas del presente, vivas, que de figuras del pasado. En el primer caso, obviamente se puede contar con la colaboración del biografiado.

3  El punto de vista puede ser único o múltiple; si es múltiple, se presenta al protagonista desde la visión de más de un personaje.

4  Con respecto al lenguaje, se debe tener en cuenta lo siguiente:
  • El lenguaje de la época y la mentalidad deben ser respetados. Por ejemplo, cerciorarse de que la terminología empleada corresponde a dicha época, de que existía realmente en ese momento-
  • El lenguaje de la actividad desarrollada por el biografiado también se puede incorporar al texto.


5  Hay que tener en cuenta el lector a quien va dirigida la biografía y recordar que, a veces, es un género que provoca cierta curiosidad malsana, como ocurrió con la de las hermanas Brönté.
  
La primacía de lo artístico

En el prefacio que escribió para Victorianos eminentes, Lytton Strachey expuso su particular concepción de la labor del biógrafo o el historiador:

“(…) La ignorancia es el primer requisito del historiador; la ignorancia, que simplifica y aclara, que selecciona y omite, con una plácida perfección inasequible para la más elevada de las artes… No es método directo de una narración escrupulosa lo que le permitirá al explorador del pasado dar una imagen de esa época, la victoriana (…) mi elección de temas no vino dictada por el deseo de construir una teoría, sino por simples motivos de conveniencia o de arte.”

O sea: da una versión propia de la historia, y lo que más le importa es conseguir un estilo ameno y una prosa rica.
En Victorianos eminentes así lo demuestra. Los personajes elegidos son poco conocidos y poco importantes, pero el biógrafo consigue un relato sumamente atractivo para el lector y un cuadro de la sociedad de la época.


Cómo iniciar una biografía

No hay reglas para afrontar el inicio de una biografía. Son variados los enfoques. Veamos algunos ejemplos de comienzos en biografías de personajes relevantes:

1    La de Vladimir Nabokov, escrita por Brian Boyd:
Vladimir Nabokov a quien desarraigaron tanto la revolución rusa como la segunda guerra mundial (…). A Nabokov le importaba apasionadamente la familia, pero la posición social le tenía sin cuidado.
El autor continúa con la “leyenda” familiar y los años rusos del biografiado, se centra en el marco histórico. El libro está estructurado de acuerdo con los distintos lugares geográficos a los que Nabokov perteneció.

2   La de Marilyn Monroe, escrita por Donald Spoto:
El bisabuelo materno de Marilyn Monroe fue (…) nacido en Illinois, del matrimonio formado por el granjero (…). A sus doce años era (…).
Se incluyen fotos, anécdotas, testimonios. El libro tiene una estructura cronológica.

3   La de Wittgenstein, escrita por Ray Monk:
¿Por qué debería uno decir la verdad si puede serle beneficioso decir una mentira?” (Cita del biografiado).
Este era el tema de las primeras reflexiones filosóficas de Wittgenstein de que tenemos constancia. Más o menos a la edad de ocho o nueve años, hizo una pausa en algún umbral para considerar la cuestión. Al no encontrar ninguna respuesta satisfactoria, concluyó que, después de todo, no había nada malo en mentir en determinadas circunstancias (…). En cierto aspecto, el episodio es característico de toda su vida.
Se incluyen cartas, diálogos, confesiones y fotos, y el libro está dividido en dos etapas temporales.

Influencia del personaje en el inicio de una biografía

1    En el caso del escritor Vladimir Nabokov, lo historicosocial es tan importante en el inicio como lo era para él.
2   Con respecto a  Marilyn Monroe, el biógrafo se remonta no sólo a su infancia, sino también a la de sus antepasados: investiga cómo se convierte en una estrella alguien de su procedencia social.
3   En al del filósofo Wittgenstein, se destaca el motor: “no había nada malo en mentir en determinadas circunstancias”. En torno a esta cuestión, se estructura la biografía.

En la biografía, es determinante la complementación entre las circunstancias particulares de la vida del biografiado, su modo singular de actuar y el modo en que el autor encara el tema.


Recapitulando…

1    Una biografía es la historia de la vida de una persona.

2  Una biografía siempre es parcial: el autor elige y destaca ciertos aspectos de la vida del biografiado y relega o silencia otros.

3  Para realizar una biografía, hace falta buscar y compilar mucha información.

4La información necesaria se encuentra principalmente en numerosos documentos escritos de muy diversos tipos y que suelen estar bastante dispersos.

5   Existen dos tipos de biografías: la documental y la novelada.
·       La biografía documental intenta reconstruir fielmente la vida del personaje.
·       La biografía novelada reconstruye una vida según la visión personal del autor, pero debe respetar los datos verídicos


domingo, 10 de enero de 2016

Técnicas y temas del oficio – La biografía – Parte 2 de 3


Planificación del trabajo
Antes de comenzar a escribir una biografía, se debe reunir muchísima información sobre el biografiado. Para ello se tiene que elaborar previamente un plan de investigación que responda a las cuatro cuestiones prácticas siguientes:

Plan de investigación previa

1   ¿Qué fuentes consultar?
2  ¿Dónde se encuentran?
3  ¡Cómo se accede a ellas?
4  ¿Cómo se organiza la documentación reunida?





Las fuentes escritas

En la investigación previa, la principal fuente para recopilar información es la documentación escrita.

¿Qué tipos de documentos?

  • Correspondencia
  • Diarios íntimos
  • Apuntes personales
  • Periódicos de la época
  • Biografías de otros autores

¿Dónde se encuentran?

La documentación se suele encontrar en bibliotecas, en manos de los familiares del biografiado, en librerías de libros usados, en casas de anticuarios o de coleccionistas, en archivos públicos o privados. (1)
A veces se suele encontrar material inédito que es de un valor incalculable de cara a la publicación y a su éxito en ventas.
Si existen ya otras biografías del personaje, es conveniente aprovechar la documentación reunida por sus autores, pero no leer esas biografías hasta tener claro cómo vamos a enfocar la nuestra, para no permitir que se infiltren influencias.
No hay que abandonar la idea de realizar nuestra biografía si descubrimos que otros ya escribieron sobre el personaje elegido. Lo importante es que lo hagamos a nuestra manera.

(1)   Nota personal: el Taller de Escritura es una edición con suficientes años como para no mencionar buscadores web tipo Google, y como es natural yo personalmente aconsejo su uso, pero su uso contrastado, no debemos fiarnos de todo lo que ponga en internet.

Cómo se accede a las fuentes
1  Confeccionar listas de personas y entidades que probablemente puedan proporcionar información y documentación, y ponerse en contacto con ellas.

PERSONAS
  • El mismo biografiado, si vive
  • Familiares (cónyuge, hermanos, descendientes, otros parientes)
  • Personas de su entorno (condiscípulos, amigos, colegas, contertulios, etc.)
  • Otras personas (libreros, especialistas, coleccionistas)
ENTIDADES
  • Archivos públicos (históricos, municipales, parroquiales)
  • Hemerotecas, bibliotecas
  • Asociaciones, colegios profesionales
  • Instituciones académicas, culturales
 2  A medida que avanzan las indagaciones, acceder a nuevas fuentes y centrarse en las más útiles.
 
 






sábado, 21 de noviembre de 2015

Técnicas y temas del oficio – La biografía – Parte 1 de 3


La biografía

¿Quién es más relevante en una biografía? ¿El autor o el biografiado? Generalmente, el biografiado. Sin embargo, son cada vez más los escritores que se adentran en la historia ajena. ¿Qué impulsos actúan en ellos? Son tres los fundamentales: un ansia irrefrenable por conocer los vericuetos de otra existencia; una necesidad de proyectarse en alguien al que se admira, se envidia o, incluso, no se comprende del todo; y el deseo de exaltación de una figura destacada.
Cuando el biógrafo ya se ha familiarizado con el personaje, a través de la documentación, su tarea es la de un novelista que reconstruye una vida, con la diferencia de que en lugar de inventar debe atenerse a hechos auténticos con fidelidad.

Qué es una biografía

Biografiar es reconstruir parcial o totalmente una vida ¿Totalmente? Es “totalmente” imposible.
La biografía es una clase de escrito que tiene por objeto historiar vidas específicas. Según Jacques-Louis Douchin, si se admite esta definición, una biografía sería entonces, de alguna manera una “novela verdadera”. Lo cual implica que no puede reducirse a la cronología de los hechos, y la eleva al rango de obra literaria cuyo arte es el de la novela.
Pero, si bien la biografía depende de la imaginación del autor a la hora de escribirla, en mayor medida depende del biografiado.
Por lo tanto, necesita un trabajo previo considerable y riguroso de búsqueda y compilación.


El biógrafo

Tal como dice Jaime Rest, el autor de una narración destinada a exponer el conocimiento sobre la vida de una persona que realmente existió, ha de cumplir unas condiciones determinadas:

Condiciones del biógrafo

1  Debe de tener un sólido dominio de la metodología histórica que le permita reunir la documentación y evaluarla sin perder de vista las circunstancias en las que transcurrió la vida que es objeto de su indagación.
2  Si se trata de un personaje que se distinguió en una actividad especializada, su biógrafo debe poseer además un razonable conocimiento del campo en que destacó la figura que es objeto de estudio. (Por ejemplo, la situación de la poesía europea en el siglo XIII, en el caso de Dante.)
3   Debe poseer una sagacidad y una penetración psicológicas que le faciliten la comprensión de las acciones personales del individuo estudiado.
4   Debe tener la adecuada destreza artística para organizar la exposición de manera clara, persuasiva y amena.


Decisiones previas

El autor que desea escribir una biografía puede ser un biógrafo ocasional o convertirse en un biógrafo especializado.

  • En el primer caso se elige un personaje, se destacan los aspectos de él que más nos interesan y se profundiza en ellos.

  • En el segundo, habrá que dominar áreas tales como: la Historia, la literatura política, la ciencia, las guerras, los cotilleos de todo tipo, los asuntos judiciales, etcétera; es decir, todo lo que contribuya a aportar datos de la figura biografiada de turno.

  • Tanto en el primero como en el segundo caso, se debe elegir el personaje adecuado, ya sea por simpatía o por admiración.

  • Luego hay que decidir si la biografía comprenderá toda su vida o sólo una parte. Y en cualquier caso, en qué período o aspectos de la vida del personaje centrará preferentemente su atención el biógrafo

  • También se debe elegir entre los dos tipos básicos de biografía




Tipos de biografías

En principio, se pueden distinguir dos tipos básicos de biografías:



1  La biografía documental

La biografía documental intenta reconstruir lo más fielmente posible la vida del personaje. Aunque se lo mire por donde se lo mire, ésta es una tarea imposible dado que toda vida guarda algún secreto. Por otra parte, por más documentación que recojamos, siempre será parcial.
Otro problema de la biografía documental es que carece de la fuerza, de la pasión del narrador más parcial y acaba aburriendo al lector, salvo que éste busque únicamente una lectura compuesta básicamente por datos.



2  La biografía novelada

La biografía novelada debe ser fidedigna. Debe respetar los datos verídicos, desde cualquier punto de vista que se cuente. Pero el autor que reconstruye una vida según su visión personal, interpreta los hechos y debe comunicar su interpretación al lector. Ya sabemos que para el mismo hecho, hay diversas interpretaciones y cada biógrafo debe aclarar la suya.
Por ejemplo, el citado Douchin dice que André Maurois, en Lélia o la vida de George Sand, ve en la “frigidez” de su heroína el porqué de su vida amorosa. Desde su punto de vista, George habría buscado desesperadamente durante toda su existencia el amante capaz de satisfacerla.
Sin embargo Douchin no comparte esta concepción y explica, en George Sand el amoroso, que este comportamiento procede de una búsqueda largamente compartida en su generación, del amante ideal, mitad del Andrógino primitivo, concepción específicamente romántica que no tiene nada que ver con la pretendida frigidez.

Lo mejor que pueden decir los lectores de una biografía documental es “que se lee tan placenteramente como una novela”.


Recortar

Escribir una biografía es hacer un recorte, una elección. La biografía, al ser vida escrita, no traslada al papel la huella exacta del paso de alguien por el mundo, sino un recorte y una interpretación. El recorte depende de la interpretación.
Pero esta idea de recorte es productiva a la hora de escribir. Se recorta un momento, un período, una serie de episodios, una faz del episodio, y el resto queda en la sombra. A veces, se le hace hacer o decir al personaje más de lo que dijo o hizo. Como siempre, todo depende del punto de vista del narrador



La biografía es un texto tan ficticio 
como cualquier otro
 
 






Ello es así aunque el punto de partida sea una persona o unos datos verídicos. De hecho, nos encontramos en muchos casos con biografías de la misma persona, hechas por diferentes autores, que se contradicen o se parecen apenas en mínimos aspectos. Es lo que ocurre, por ejemplo, con las numerosas biografías que circulan sobre François Mitterrand.


Conclusión:

En una biografía, cada autor da 
su versión personal y recorta 
aquello que prefiere, 
intencionadamente o no.
 
 










domingo, 15 de noviembre de 2015

Secretos y recursos de la creatividad – Cómo se inicia una narración – TALLER DE TEXTOS


TALLER DE TEXTOS

Iniciar un relato es elegir un comienzo. Con las propuestas siguientes realizaremos una práctica que podremos emplear no sólo como inicio sino como continuación de un texto.


Propuesta 1: Combinar

Combinar los dos principios de novela siguientes y formar un nuevo principio para un futuro relato o novela:

1De lo que voy a contar yo fui testigo: de la traición de la enana, del asesinato de Segundo, de la llegada de la Estrella. Sucedió todo en una época remota de mi infancia que ahora ya no se si rememoro o invento: porque por entonces para mí aun no se había despegado el cielo de la tierra y todo era posible.

Rosa Montero, Bella y oscura

2  “Una gorra de cazador verde apretaba la cima de una cabeza que era como un globo carnoso. Las orejeras verdes, llenas de unas grandes orejas y pelo sin cortar y de las finas cerdas que brotaban de las mismas orejas, sobresalían a ambos lados como señales de giro que indicasen dos direcciones a la vez.”

John Kennedy Toole, La conjura de los necios

Propuesta 2:  Robar

De una narración que no se haya leído, tomar prestado el principio y escribir un relato a partir de él.

Propuesta 3:  Comparar

Iniciar de maneras diferentes un mismo relato:

  • Iniciar el relato con una acción.
  • Iniciar el relato con una descripción.
  • Iniciar el relato con un diálogo.

Propuesta 4:  Continuar

Proseguir los comienzos de la propuesta anterior de la siguiente manera:
1.       El que comienza con la acción continuarlo con quietud.
2.      EL que comienza con descripción continuarlo con acción.
3.      El que comienza con diálogo continuarlo con monólogo.



sábado, 14 de noviembre de 2015

Secretos y recursos de la creatividad – Cómo se inicia una narración – 3 de 3

Por donde comenzar

Este es el tercer punto básico del capítulo: decidir cuál es, dentro del material ya escrito, el mejor principio para nuestro texto.
La operación a realizar es la siguiente: Probamos cuál de los párrafos que lo componen es verdaderamente el principio. Incluso, en una novela se puede hacer la prueba en cada capítulo.
Nosotros lo practicaremos con un breve cuento, El pozo, de Luis Mateo Díez, para poder comparar las variantes:

“Mi hermano Alberto cayó al pozo cuando tenía cinco años. Fue una de esas tragedias familiares que sólo alivian el tiempo y la circunstancia de la familia numerosa. Veinte años después, mi hermano Eloy sacaba agua un día de aquel pozo al que nadie jamás había vuelto a asomarse. En el caldero descubrió una pequeña botella con un papel en el interior. Este es un mundo como otro cualquiera, decía el mensaje.”

Probamos las posibles variaciones en el texto de la siguiente manera:

1        El final como principio:
Este es un mundo como otro cualquiera, decía el mensaje.
Mi hermano Alberto cayó al pozo cuando tenía cinco años. Fue una (…)

2      Otro principio podría ser:
Veinte años después, mi hermano Eloy sacaba agua un día de aquel pozo al que nadie jamás había vuelto a asomarse.


La sugerencia:
Si es necesario, en cualquier clase de texto se puede quitar algún párrafo o agregar uno nuevo para que el principio elegido tenga la eficacia deseada.





El orden

Dice Garzo que contar es volver a vivir pero poniéndose a salvo del desorden propio de la vida.
Siguiendo su razonamiento:

Contar es establecer un orden

En este sentido, para que el orden del relato resulte productivo debemos prever todas sus partes, desde el principio hasta el final, tanto en textos de ficción como en los informativos o ensayísticos.

Los pasos a seguir son:

  • Escribir la idea espontáneamente, sin orden alguno

  • Decidir el orden de su redacción.
Tomando como ejemplo la pequeña historia citada por Garzo en El país, enlacemos el concepto de orden con las tres cuestiones básicas tratadas en el presente capítulo:

1  De dónde nace el relato:
     De un hecho real.

2  De qué manera comenzarlo:
     Veamos dos opciones:
·         Con una descripción.

     Ejemplo:
“La niebla y un error inexplicable permitieron que la camioneta de un agricultor invadiera la pista justo en el momento en que aterrizaba un bombardero.”

  • Con una acción.

     Ejemplo:
“Un agricultor y su vaca chocaron clamorosamente con un bombardero, al pasar por el aeropuerto militar. No hubo víctimas humanas, pero la camioneta quedó destrozada y la vaca murió.”

3  Por dónde comenzar:
Una vez escrito lo ocurrido, finalmente decidimos si comenzamos el relato hablando de la vaca, del choque o del agricultor; si dialoga el agricultor con un soldado…


La sugerencia:
Elegir inicios posibles para las anécdotas más intrascendentes que escuchamos a diario y emplearlos como iniciode un relato diferente a esa anécdota desencadenante.



 “Querido amigo:

 ¿Usted no ve cómo todo lo que sucede siempre    es un comienzo?
 ¡Y comenzar, en sí, es siempre tan hermoso!
 Deje que la vida acontezca.
 Créame, la vida tiene razón en todos los casos”

Rainer Maria Rilke





Recapitulando…
  
1 No descartar ninguna motivación para comenzar un relato.

2 Un relato puede surgir de una impresión, de imágenes evocadas, de un deseo, de los cinco sentidos…

3 Relacionar lo vivido con o imaginario.

4 Dedicar tiempo a escribir principios de relatos y elegir el que exprese mejor lo que se quiere decir, el que cause el efecto deseado.

5 Comparar diferentes inicios de novelas o cuentos para descubrir la diversidad de efectos que producen

6 Una vez escrito un relato, comprobar si el principio es el más apropiado.



 
 
























sábado, 31 de octubre de 2015

Secretos y recursos de la creatividad – Cómo se inicia una narración – 2 de 3


Relacionar lo vivido con lo imaginado

Lo cuenta también a su manera Julio Torri, mostrándonos cómo recurrir a lo conocido para imaginar lo desconocido:

“El novelista, en mangas de camisa, metió en la máquina de escribir una hoja de papel, la numeró, y se dispuso a relatar un abordaje de piratas. No conocía el mar y sin embargo iba a pintar los mares del Sur, turbulentos y misteriosos; no había tratado en su vida más que a empleados sin prestigio romántico y a vecinos pacíficos y oscuros, pero tenía que decir ahora cómo son los piratas; oía gorjear a los jilgueros de su mujer, y poblaba en esos instantes de albatros y grandes aves marinas los cielos sombríos y empavorecedores.
La lucha que sostenía con editores rapaces y con un público indiferente se le antojó el abordaje; y la miseria que amenazaba su hogar, el mar bravío. Y al describir las olas en que se mecían cadáveres y mástiles rotos, el mísero escritor pensó en su vida sin triunfo, gobernada por fuerzas sordas y fatales, y a pesar de todo fascinante, mágica, sobrenatural.”



La sugerencia:
Apelar a nuestro mundo conocido –personas, sonidos, sentimientos, recuerdos- y aprovechar lo vivido en él para construir así un mundo imaginario.


Modos de iniciar un texto narrativo

El segundo punto de éste capítulo corresponde a los modos de iniciar un relato una vez que ya estamos motivados para hacerlo.
El primer lugar veamos diferentes tipos de inicios:

1  Inicio testimonial
     Así empieza La aventura de la casa deshabitada de Conan Doyle:

“El asesinato del ilustre míster Ronald Adair, ocurrido en circunstancias por demás extraordinarias e inexplicables, traía en la primavera de 1894 despierto el interés de todo Londres y sumido en el espanto al mundo aristocrático.”


2 Inicio epistolar
     Así empieza El color púrpura de Alice Walker:

“Querido Dios:
Tengo catorce años. He sido siempre buena. Se me ocurre que, a lo mejor, podrías hacerme una señal que me aclare lo que me está pasando.”


3 Inicio dialogado
     Así empieza Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain:

“-¡Tom!
No hubo contestación.
     -¡Tom!
     Tampoco hubo contestación.
     -Quisiera saber qué le ha pasado a ese chico. ¡Oye Tom!”


4 Inicio descriptivo
     Así empieza El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad:

“El Nellie, un bergantín de considerable tonelaje, se inclinó hacia el ancla sin una sola vibración de las velas y permaneció inmóvil. El flujo de la marea había terminado, casi no soplaba viento (…).”


5 Inicio informativo
     Así comienza Tomates verdes fritos de Fannie Flagg:

“El café Whistle Stop abrió la semana pasada, justo al lado de casa, junto a correos, y los propietarios Idgie Threadgoode y Ruth Jamison dicen que les va muy bien. Idgie dice que como la gente sabe que a ella no le importa envenenarse, no cocina.”


6 Inicio autobiográfico
     Así comienza El gran Gatsby de Scott Fitzgerald:

“En mis primeros y más vulnerables años, mi padre me dio un consejo que no ha cesado desde entonces de darme vueltas por la cabeza.”


7  Inicio histórico
     Así empieza La Cartuja de Parma de Stendhal:

“El 15 de mayo de 1796, el general Bonaparte efectuó su entrada en Milán a la cabeza de aquel joven ejército que acababa de pasar el puente de Lodi, y de enterar al mundo de que después de tantos siglos, César y Alejandro tenían sucesor.”



La sugerencia:
Comparar los párrafos iniciales de distintos cuentos y novelas. Registrar el efecto que nos produce cada uno y analizar si nos conviene para iniciar nuestro trexto.




Reflexionar antes de empezar

Son muchas las cuestiones acerca de las cuales podemos reflexionar antes de escribir el inicio de nuestra narración. Es lo que hizo Umberto Eco. Si bien ya sabía cuál era su propósito preliminar, el desencadenante, se planteó la resolución de una serie de aspectos técnicos antes de definir el comienzo de El nombre de la rosa.
Lo cuenta en las Apostillas. A partir de ese deseo desarrolló la idea según los siguientes pasos:
1        Encontró en un cuaderno una lista de monjes que vivían en un convento.
2       Investigó sobre venenos.
3       Investigó el Medioevo y situó el convento en esa época.
4       Eligió como primer narrador a un cronista de la época.
5       Se documentó e imaginó la mayor cantidad de detalles posible para construir el mundo en el que transcurre la historia.
Siempre conservó su problema inicial ¿quién es el asesino?- como motor de la novela.