lunes, 18 de marzo de 2013

Secretos y recursos de la creatividad – Ideas para escribir - parte 1



Ideas para escribir

¿Dónde habitan las ideas que canalizamos en la escritura? ¿Cómo se apela a ellas? ¿Qué procedimientos empleamos?
Ideamos tenemos todos, pero no todos las atrapamos a tiempo. Y si las atrapamos, cada uno lo hace a su manera. Captar cómo lo hacemos e incrementarlo nos permite aprovecharlo mejor. Intuición, experiencia, experimentación, juego, observación, son algunos de los fenómenos impulsores.
Improvisación o planificación son los procedimientos generales de acopio de ideas.
Aquí vamos a encarar ambos aspectos: los impulsos y los procedimientos como vías para la elaboración del texto.


Las ráfagas

A veces, las ideas pasan por la mente como ráfagas. Y creemos que se nos escapan. Pero las ideas vuelven. Ya lo han advertido muchos escritores. Truman Capote, por ejemplo, que decía que cuando se le ocurría algo nunca lo apuntaba inmediatamente, sino que lo dejaba sedimentar pues lo verdaderamente potente siempre vuelve.
Es como un tamiz: a través del colador pasa el polvillo, pero la pulpa queda y es lo que se explota. Por eso, Capote en lugar de apuntar esperaba. Mientras tanto, de esas ráfagas que nos asaltan podemos rescatar:

La sensación que
percibimos al vuelo

Astillas generadoras
de otras ideas diferentes

Se trata de trasladar sensaciones y astillas al campo del lenguaje. Es un modo de establecer una cita con las palabras. A veces el camino es más importante que la meta. En este caso lo es: recoger las astillas nos permitirá encender el fuego; captar las sensaciones será útil para hacerlo con energía.

La sugerencia:
No tratar de apuntar la idea que nos sobreviene completa, sino sus resonancias.



Las “astillas”

Confeccionar una lista de sensaciones, que aunque no nos sirvan por sí mismas sean aptas para caracterizar personajes, acelerar enigmas, etc., es una posibilidad. Otra es confeccionar una lista de asociaciones; o sea, de astillas.
Lo que llamamos astillas son señales, indicadores. Sucede en cualquier momento y en cualquier lugar: mientras trabajamos, mientras comemos, mientras paseamos o mientras dormimos; es conocido el comentario de los escritores acerca de que en el duermevela se les superponen las ráfagas de ideas y les resulta perentorio levantarse a escribir.
Las llamamos astillas porque, como tales, son trozos pequeños de una totalidad. Para ejemplificar este caso utilizaremos el comienzo de Gansos salvajes, de Louise Erdrich:

“Los viernes por la mañana voy a la laguna con mi hermano Eli a esperar que las aves desciendan. Nos hemos construido un pequeño escondrijo. Eli tiene un sexto sentido y una puntería que yo no puedo igualar, pero es tímido y no le gusta hablar.”

Las astillas de las que surgió el cuento podrían ser:

·        Astilla 1:
El autor leyó en el periódico la noticia de que un hombre asesinó a su hermano.
La noticia le causó horror y el horror le produjo la necesidad de contar lo contrario: dos hermanos aliados.
La astilla, o sea la señal, es la visión del crimen, pero también (y aquí coincide la astilla con la sensación) es el horror.

  • Astilla 2:
Asesinar = cazar = cazar aves: esperan las aves para cazar.
Es decir que podía haber relacionado lo del asesinato leído en el periódico con la caza, y a la hora de producir el cuento aprovechó esa astilla para unirla a la anterior y utilizarla como nexo entre los hermanos.

  • Astilla 3:
Esta señal podría haberla recogido mucho antes o mucho después de las anteriores, pero a registró para utilizarla cuando le conviniera.
Vio un hormiguero mientras atravesaba un parque.
Relacionó el hormiguero con un pequeño escondrijo que luego incorporó a la historia.

  • Astilla 4:
Recordó a un amigo de la infancia que era como su hermano y hablaba poco. Un recuerdo puede provocar una astilla.
Lo aplica al personaje y de aquí podría surgir la idea de que a Eli no le gusta hablar.



La sugerencia:
Una vez apresadas las resonancias de las ideas, conviene ordenarlas para su futura incorporación en un texto.

viernes, 15 de marzo de 2013

Arte Poética – La canción


Consideramos que la canción –la más auténtica de las actitudes líricas tradicionales- es un auténtico campo de experimentación dentro del infinito ámbito de la poesía. Imprescindible a la hora de investigar cuál es el ritmo poético que más nos define. Además, es una forma motivadora, un medio entre otros, de expresarnos libremente, aunque sea un subgénero cuyos versos se atienen a reglas.
A la canción corresponde la pura interioridad, en ella el yo y el mundo se funden. Algunos poetas la llaman “rimas”; otros “sonetos”; otros, “poemas”; pero casi todos en todas las épocas han compuesto canciones.


¿Es libre o limitada?
Hasta la primera poesía del romanticismo, el poema fue incapaz de liberarse de los límites normativos. Pero estos límites formales no determinan su calidad ni su libertad. Por eso, en realidad si repetimos con Dámaso Alonso que el ritmo es la esencia misma de la poesía, es su única y verdadera realidad y es el factor esencial de distinción de la realidad poética colada por cada autor, la división entre verso regular y verso libre pasa a ser relativa. Lo que la caracteriza es la actitud subjetiva absoluta del poeta.
Es decir que nos permite expresar, con la mayor intensidad, el estado de ánimo. Dos ejemplos, entre otros, son los de Bécquer:

¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas,
como el pájaro duerme en las ramas,
esperando la mano de nieve
que sabe arrancarlas!
-¡Ay! –pensé-. ¡Cuántas veces el genio
así duerme en el fondo del alma,
y una voz, como Lázaro, espera
que le diga: “¡Levántate y anda!”



Cuando me lo contaron sentí el frío
de una hoja de acero en las entrañas,
me apoyé contra el muro, y un instante
la conciencia perdí de donde estaba (…)

Las imágenes objetivas no existen; hasta el muro es un muro personal y los objetos son expresiones de un sentimiento.


El proceso

El proceso lírico de la canción se desarrolla siguiendo una especie de círculo:

  • Hay un movimiento rotativo en torno del estado de ánimo.
  • El centro del círculo podría estar señalizado por el secreto íntimo del poeta.
  • Hay una serie de palabras-clave que, con frecuencia, tienden sus hilos hacia el centro.
  • La repetición de palabras-clave es un modo de apelar a la circularidad: entre una y otra palabra repetida se puede diafragmar en círculo.

Por ejemplo, lo podemos observar en un poema de Goethe:


Sobre todas las cumbres
reina la paz.
En toda la enramada
apenas sentirás
algún hálito leve.
No turban las aves del bosque la quietud.
Espera, muy en breve
tendrás paz también tú.


Si bien parece que el poeta se refiere al paisaje, el movimiento circular cuya palabra clave es paz, nos remite hacia el interior del sujeto.

Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870)


Los recursos del poeta




El desafío permanente: Sylvia Plath

Sylvia Plath fue una poetisa americana, muerta prematuramente. En sus poemas expresa toda la pasión y la violencia que sus biógrafos atribuyen a su personalidad fluctuante entre la vampiresa vehemente y la monja virtuosa.
A través de determinados mecanismos textuales, percibimos una subjetividad cuyo objetivo primordial era entregarse a los hombres a modo de lucha, de choque. En vida, sólo publicó un libo de poemas, Colossus. Su marido, el poeta Ted Hughes, recopiló los poemas que se  publicarían póstumamente.

Sus recursos principales

La coincidencia entre los poemas de Sylvia Plath está dada por:

·        El verso libre. Son versos mayormente reunidos en estrofas de dos a cinco líneas y llegan a tener hasta quince estrofas.

·        El vocabulario elegido indica violencia o desesperación:
Ejemplos: escupitajo, drogada, feto, fuerza, funeral, sangre, disolución, muerte, gusanos, voraz, etc.
O va referido al sexo:
Ejemplos: matriz, vaina, impotente, sexuales, violada, etc.

En sus poemas, donde arrastra las palabras con una fuerza arrolladora, utiliza frecuentemente el interrogante. En algunos casos estos interrogantes aparecen como un desafío, en otros como una pregunta inocente.
Veámoslo.

En Carcelero, poema que su marido excluyó de su publicación, los interrogantes que aparecen son los siguientes:

  • ¿Acaso esto es todo lo que el menea-llaves
Puede llegar a conseguir?
  • ¿Qué he comido?
  • ¿Cómo he llegado hasta aquí?
  • ¿Qué seria de las tinieblas si no se alimentaran de fiebres?
  • ¿Qué sería de la luz sin ojos que acuchillar?
  • ¿Qué sería de él, de él sin mí?






Taller de poesía

Propuesta 1 Versear

Distribuir en versos la siguiente prosa y convertirla en poesía.

Nobleza

Antes de atravesar la puerta del jardín, el forastero supo que había caído bien al Duque. Una corriente de simpatía se estableció inmediatamente entre los dos.
Durante tres largos días pasearon juntos en silencio. Acompasando el paso, cada uno ensimismado en sus propios intereses, se detenían al unísono a oler el mismo tomillo y a beber de la misma fuente.
Acrecentada por los sucesivos encuentros, la amistad se perpetuó mientras ambos vivieron.
Aquel mastín blanco tenía una verdadera y auténtica nobleza.

                                                                                                       Alfonso Colodrón


Propuesta 2 Negaciones

Escribir un poema de once versos en el que cada uno de ellos comience con la palabra NO.


Propuesta 3 Partir de una idea

Escribir un poema a partir de las siguientes ideas a elegir:

-         Los barcos atraviesan el horizonte.
-         Los trenes construyen el infinito.
-         Los aviones dividen en dos tu alma.
-         La carreta de tus sueños te espera.
-         Los patines de tu adolescencia.

Propuesta 4 Fonético

Escribir un poema sin utilizar las letras de la línea del medio de la máquina de escribir:

a, s, d, f, g, h, j, k, l, ñ

sábado, 9 de marzo de 2013

Leer para escribir – Ray Bradbury – Aceptar la cercanía del diablo




“¿Qué es lo que más quiere usted en el mundo? ¿Qué ama, o qué detesta?
Busque un personaje como usted que quiera algo o no quiera algo con toda su alma. Dele instrucciones de carrera. Suelte el disparo. Luego sígalo tan rápido como pueda. Llevado por su gran amor o por su odio, el personaje lo precipitará hasta el final de la historia.”

                                                                                                          R. B.



1  La credibilidad

Bradbury trabaja, a través de la ciencia ficción, un mundo futuro; por lo tanto, ficticio. Sin embargo, consigue que el lector le crea. Los relatos fechados con anticipación conmueven y convencen al lector. Lo consigue gracias a los siguientes aspectos:
  • La equilibrada combinación de elementos cotidianos con otros extraños.
En el siguiente fragmento de El picnic de un millón de años, el primer párrafo trata de lo cotidiano y el segundo, de o desconocido. Ambos tienen casi la misma extensión:
“Por alguna razón, mamá sugirió la idea de que quizá toda la familia disfrutaría si iban de pesca. Pero las palabras no eran de mamá, Timothy lo sabía. Las palabras eran de papá y, por alguna razón, las había dicho mamá.
Papá restregó los pies en un montón de guijarros marcianos y se mostró de acuerdo. De modo que inmediatamente comenzaron el tumulto y los gritos y muy pronto el campamento quedó embalado en cápsulas y cajones.”          
  • La frase inicial aseverativa, generalmente directa, precisa. Veamos dos ejemplos de Crónicas marcianas:
“Trajeron cinco mil metros cúbicos de madera de pino de Oregón (…)”
“Un minuto antes era invierno en Ohio.”


2  El traspaso temático

Un procedimiento productivo de los cuentos de Bradbury es la perfecta y sutil concatenación de temas en un mismo relato. Podemos ver un ejemplo en La fruta en el fondo del tazón, donde consigue el traspaso del asesinato a la locura como vía de eliminación de la culpa. Lo hace de la siguiente manera:

1    Sustituye palabras de un campo semántico para aplicarlas a otro. En el fragmento siguiente emplea:
·        escultor por asesino
·        apretando, retorciendo, remodelando, no cambian el sentido, pero sí de objetivo: no son actos de un escultor, sino de un criminal.
Nunca había pensado en ser escultor, y sin embargo, en este momento, mirando entre sus manos el cuerpo tendido en el pulido piso de madera, advirtió que apretando, retorciendo, remodelando de algún modo la arcilla humana, había trasformado a este hombre llamado Donald Huxley, le había cambiado la cara, y hasta la forma del cuerpo.

2   Trabaja siguiendo un hilo conductor, que mantiene la atención del lector, y que corresponde a los dos temas: las manos. La mano y los dedos son, además, el elemento que le permite unir el presente del relato con la reconstrucción del pasado. Veámoslo:
·        El presente del relato:
Las manos se le movieron ante los ojos, flotando, volviéndose.
Las torció y retorció (…).
Eran manos comunes (…).
Pero no le interesaban las manos como manos (…) sólo le interesaban las puntas de los dedos.
·        La reconstrucción del momento anterior al crimen:
Un dedo en el timbre de Huxley. La puerta de Huxley se abre.
·        La preocupación por las numerosas huellas delatoras y el consecuente camino hacia la locura:
Había cometido el error inicial de no llevar guantes.
“Con los guantes puestos, Acton volvió a la sala y se arrodilló en el piso, y se puso laboriosamente a la tarea de limpiar cada maldito centímetro infectado.”
“(…) como desconocidos, sus dedos enguantados se movían ya sobre la pared.”
“Lo encontraron en el altillo frotando los viejos baúles (…).”


3   Alterna el narrador en primera y en segunda persona, en un soliloquio, como disociación del yo narrador:
“¿Apostarías?”/ “Apostaría”


Fotograma de “Fahrenheit 451”, película basada en la novela homónima de Ray Bradbury

sábado, 2 de marzo de 2013

Técnicas y temas del oficio – El diario íntimo/ 2 – Taller de textos


TALLER DE TEXTOS

Hay muy distintas maneras de abordar las páginas de un diario; practiquemos algunas de ellas.



Propuesta 1: Fechar

Escribir la página de un diario fechado de la siguiente manera:

   26 de enero
   31 de enero
   4 de febrero
   28 de abril
   30 de abril
   1 de mayo

Propuesta 2: Doble registro

  1      Escribir lo que siente un personaje ante la agonía de su padre y lo apunta en un cuaderno
 
  2      Escribir la escritura imaginara en su diario, que hace el padre que está agonizando y tiene a su hijo frente a él, pero no puede decirle nada.
 

Propuesta 3: Imaginar

Imaginar a Henry James a partir de los fragmentos de su diario señalado en este apartado.


Propuesta 4: Impresiones

   Comenzar a escribir un diario con las primeras impresiones de la mañana

  1      23 de agosto: hoy hace más calor que ayer. El reloj se paró a las tres. Creo que tendré un mal día.
 
  2      24 de agosto: esta mañana me siento entumecido.

Propuesta 5: Interrupción

Contar lo que le ocurre, dice, piensa y anota un joven que está sentado escribiendo su diario y es continuamente interrumpido por:

1        insectos voladores que le pican;
2      su madre para preguntarle cuestiones de la casa y la comida;
3      su hermano menor;
4      su abuelo para interesarse por lo que está haciendo;
5       la radio del vecino de enfrente.


Propuesta 6: Recordar

Recordar un día concreto de la infancia, ponerle título y escribir todo lo que ocurrió.
Por ejemplo:

Un día en la escuela – 1970

En la escuela me robaron el sitio en la fila para subir a clase y tuve que empujar a Elia para que caminara más deprisa. Se cayó y se hizo sangre.
Me castigaron sin recreo. Tuve que quedarme en clase estudiando. Me quedé un ratito dormidita y el profesor me pegó en la cabeza con la regla.
Mamá vino a buscarme a la puerta del colegio de muy mal humor. Me riñó por estar sucia, por ir despeinada y por haber empujado a Elia (…)

sábado, 9 de febrero de 2013

Técnicas y temas del oficio – El diario íntimo/2 – Parte 4


Los diarios elaborados

Emplear el diario íntimo como un punto de vista desde el cual el narrador protagonista cuenta los hechos, según el estilo fragmentario correspondiente, es elaborar un texto literario para un público lector.
Así, en Diario del artista seriamente enfermo, Jaime Gil de Biedma dice:

“He tomado la costumbre de escribir en este cuaderno… Me pongo a él con verdaderas ganas de escribir, pero sin saber por qué… Me importa el desahogo.”

Se observa un discurso aparentemente espontáneo. Decimos aparentemente porque, en realidad, está elaborado con esa intención. Lo mismo ocurre en Los monederos falsos, la novela de André Gide. Allí, el autor a veces es omnisciente, lo explica todo; otras veces su omnisciencia es parcial; en algunas partes hace que la historia sea contada a través del diario de uno de los personajes. Consideramos que la de Gide es una novela que todo amante de la escritura debe conocer.

Otra variedad es la elección del diario como mecanismo para hacer más creíble una historia increíble como las de la ciencia-ficción. El ejemplo es Diarios de las estrellas, de Stanislav Lem, cuyo argumento gira en torno a un viaje imaginario.

Hacer avanzar la narración a través de un personaje que escribe un diario, es emplear un enfoque, un ángulo desde donde se cuenta pero no con una voz que enuncia los hechos. (1)

(1) Nota personal: yo esta frase la completaría así “…pero no con una voz que enuncia los hechos, sino con la voz de alguien cercano, casi conocido, que nos susurra al oído o nos mira a los ojos mientras habla…”

También en cine tenemos diferentes ejemplos donde se desarrolla el tema del diario. Muestra de ello son los filmes siguientes: Caro Diario, de Nanni Moretti, Henry & June, basado en los Diarios de Annaïs Nin, y Diario de un ama de llaves, de Buñuel


Las vías de experimentación

Por último, veamos las posibilidades del diario íntimo como espacio para desarrollar diversos modos de escribir.


El diario literario

Este apartado incluye los diarios publicados de escritores y los diarios incorporados a novelas. Estos últimos, generalmente, intentan hacer la novela -o el cuento, cuando se trata de este género- más creíble para el lector. Siempre están escritos desde el punto de vista del narrador protagonista en primera persona. También se puede utilizar la perspectiva del diario para indicar una época o un espacio de tiempo y evitar la explicación.

El diario no literario

Se trata del diario íntimo personal, que funciona como interlocutor imaginario o contenedor de nuestros secretos.


El diario como registro o cajón de sastre

A menudo imprescindible para el escritor, está entre el diario íntimo literario y el no literario.

¿Cómo se confecciona?
Se apunta tanto:

  • lo trivial, lo que creemos tan conocido que ni siquiera tomamos en cuenta. Por ejemplo, “marzo 2, las dos escaleras del metro, la mecánica y la normal”;

  • lo que rescatamos porque es diferente. Por ejemplo “marzo 2, un hombre con media barba afeitada me miró”.

¿Cómo se utiliza?
Las posibilidades son muchas y dependen de cada usuario. Pero señalamos algunas que amplían nuestra práctica:

1    Reflexionar acerca de nuestras anotaciones sobre lo trivial y extraer, de cada una de ellas, alguna observación particular. Por ejemplo, retomamos la anotación de las escaleras y agregamos “Viven pegadas”.

En algún momento podremos aprovechar esta observación como comparación, para una descripción, etc.

Los pasos son:

  • apuntar una observación que de tanto verla nos resulte trivial;
  • agregarle una reflexión que la destaque;
  • incluirla en un texto

2   Contaminar la anotación hecha en una fecha con otra fecha en otro momento. De la contaminación, probablemente, surgirá material para un texto o el texto entero.


Recapitulando…


1    Lo que caracteriza al diario como tal es el registro espontáneo.

2   Está escrito por un narrador protagonista, en primera persona, que expone y se expone al registrar también sus secretos.

3   Algunos escritores llevan un diario como un “acto de vida”: el registro como descarga.

4   El diario íntimo es un interlocutor imaginario.

5   Los diferentes tipos de diarios tienen un esquema similar: exposición fragmentaria por marcas temporales y discurso espontáneo.

6   El diario puede usarse como método para evitar la página en blanco.

7      Registrar lo trivial y buscar su significación es tarea del escritor.

lunes, 4 de febrero de 2013

Taller de escritura - Blog nominado al Premio Liebster


Está muy bien comenzar la semana con una buena noticia. Mi buen amigo Joaquín ha tenido la cortesía de nominarme a los premios Liebster. A él y a otras excelentes personas que he conocido en un curso de Social Media les debo el empujoncito que me ha puesto en el camino de compartir con todo el mundo el gusto por la escritura, por esta razón les estaré siempre agradecido.
La verdad es que escribir cada día un poco para el blog, hacer el esfuerzo de repasar y trasladar un curso que para mí fue, hace ya tantos años, todo un descubrimiento, poder compartir con muchas personas mi opinión sobre la escritura y sobre algunos textos, con algunos a través del blog, con otros a través del grupo de trabajo que hemos creado en la red social facebook es para mí ya un premio, pero siempre es agradable recibir un mensaje de alguien a quien aprecias tanto y que te diga que me había nominado al Liebster Award.


¿Que es el premio Liebster Award?
Los Liebster Award tienen como objetivo dar difusión a los blogs de nueva creación o que tengan menos de 200 seguidores y así motivar al autor a seguir poniendo ilusión en este trabajo. Los Liebster tienen una connotación especial, y es que te lo concede otro Blogger, el premio por tanto es ver que tu blog le interesa a otro Blogger y que lo distingue de esa manera.


¿Como funciona?
Sencillo, cuando te nominan, debes de contestar a las preguntas que te haya formulario el Blogger que te nomina y nominar a su vez a otros bloggers en un total de 11 planteándoles 11 preguntas.

Voy a contestar las 11 preguntas que se me han planteado.

1. ¿Por qué decidiste tener un blog y cuándo empezaste?

Decido crear “Taller de escritura” hace ya un año porque me gusta escribir, siempre me ha gustado aunque lo tenía aparcado hacía ya demasiado tiempo, y también siempre me ha gustado compartir ese gusto y ayudar a las personas que les gusta dentro de las medidas de mis posibilidades.

2. ¿Qué te aporta tener un blog?

Una buena excusa para no abandonar de nuevo la escritura ;-) – y un excelente medio de compartir mis textos con otras personas y que esas personas compartan los suyos conmigo para escribir un poco mejor cada día

3. ¿De dónde nace la inspiración para escribir?

La verdad es que eso lo tengo relativamente fácil: sólo tengo que reproducir todo o parte de un capítulo del curso y dar mi opinión, experiencias y reflexiones sobre él.

4. ¿Quién es esa persona que te gustaría que entrara en el mundo de los bloggers?

Esta pregunta es complicada. Muchos escritores, pero como hay que elegir a alguien, diré a Juan José Millas.

5. ¿Cómo planificas contenidos para tu blog?

La planificación es algo que todavía no hago demasiado bien ya que, aunque de media he publicado más de una entrada a la semana, no ha sido de una manera muy regular, y eso no me gusta. Los contenidos, como he comentado antes, los tengo de fácil acceso ya que es reproducir y comentar textos que ya tengo en papel.

6. ¿WordPress o Blogger? ¿Por qué?

Elegí Blogger por su sencillez de manejo. Para lo que quiero del blog, esta herramienta me sobra. Soy consciente que Wordpress ofrece muchas más posibilidades y que el aspecto final es mejor, más profesional, pero para o que yo quiero hacer, no es necesario.

7. ¿Cuál es tu Red Social preferida y por qué?

Aunque la tengo algo inexplorada, cada vez me atrae más Google Plus, aunque baso mi trabajo de difusión en Facebook y Twitter.

8.¿Tienes algún post que te gustaría escribir y por alguna razón no puedes? ¡confiésalo!

La verdad es que no, trato de ser educado y respetuoso con las personas y sus trabajos, pero siempre doy mi opinión.

9. ¿Respondes a los comentarios que dejan en tu blog?

¡Por supuesto! – además me encanta que las personas hagan comentarios y compartan sus ejercicios y puntos de vista, incluso los que son críticos con mi forma de ver la escritura los agradezco, creo que de todo se puede aprender y así trato de hacer cada día.

10. ¿PC o Mac?

PC, la gente habla maravillas de Mac y no cabe duda que los diseños son una pasada pero yo, al menos de momento, no me puedo permitir un Mac.

11.- ¿En los momentos off-line que te gusta hacer?

Pasar tiempo al aire libre, escribir, pintar y, sobre todo, estar con las personas a las que quiero.

Los 11 blogs a quienes les concedo el premio Liebster Award son:

1. Diario de un SagitarioJoaquín Gómez Moreno








Bueno y, aquí acaba mi tarea ahora les toca a los nominados realizar su labor, deberán contestar las mismas preguntas que he contestado yo y nominar a sus 11 blogs.

viernes, 25 de enero de 2013

Técnicas y temas del oficio – El diario íntimo/2 – Parte 3


Fragmentos de un diario

Veamos algunos fragmentos de los diarios del dramaturgo Eugenio Ionesco, en los que incluye reflexiones acerca de la vida, de la muerte, del arte y breves cuentos satíricos. Se caracteriza por indicar únicamente el año, sin especificar mes ni día. Fluctúan entre 1940 (época de sus recuerdos) y 1967 (tiempo de la escritura). Son notas sueltas de sus cuadernos, que repasa y copia. Los fragmentos están separados entre sí por un asterisco.
Es, por lo tanto, una manera diferente de construir un diario, que queda a medio camino entre el relato ficticio y el autobiográfico. Especialmente, en algunos conjuntos de fragmentos. A continuación citamos un fragmento de cada conjunto: el que contiene la síntesis de lo que desarrolla después, en los fragmentos escritos a continuación.
La diferencia con otros diarios está dada no sólo por la agrupación temática que comentamos, sino porque cada tanto retoma los temas y porque no especifica, salvo excepciones, en momento de la transcripción.

Primer fragmento:
“Cuando se tiene la mal suerte de haber nacido se debería tener, por lo menos, el consuelo de vivir bien y cómodamente (…)”

Segundo fragmento:
“M. acaba de casarse con una muchacha; muy bella, muy pura parecía ser. Le engaña tres semanas después de la boda. Se lo dice (…)”

Tercer fragmento:
“Es muy sencillo. El mundo debe ser conducido por aquellos a quienes les interese conducirlo. ¿Quién merece conducir el mundo? (…)”


Diarios de mujeres

La mayoría de las escritoras occidentales han llevado un diario como un medio de mitigar la espera del amor o como vía de escape ante una realidad que hasta no hace muchos años las convertía en seres castrados por la sociedad o rebeldes en potencia. De algunas de ellas y de otras tantas mujeres del siglo XX quedaron sus vidas eternizadas literariamente.
Elegimos algunos párrafos muy significativos, como significativas son sus autoras:

Rebelarse, de Isadora Duncan

“Antes de que yo naciera, mi madre sufrió una crisis espiritual. Su situación era trágica: no podía tomar ningún alimento, sólo ostras y champagne (…) Empecé a bailar en el seno de mi madre, seguramente por el efecto de las ostras y del champagne: el alimento de Afrodita. El carácter de un niño ya formado en el seno de su madre. Yo era una bailarina y una revolucionaria.”

Isadora Duncan tuvo una historia personal excepcional: educada por su madre separada, que la introdujo en el culto a la belleza, la libertad, el arte, el ateísmo, y nutrida por autores como Shelley, Keats y Burns, hizo de su vida un olimpo de danza y extravagancia. Su diario trasmite un estado de rebeldía y una mirada irónica de la vida. Era, también, su válvula de escape.

Foto de Isadora Duncan

Adueñarse de un mundo, de Carson McCullers

“Un día, cuando tenía 4 años, pasé por delante de un convento. En contra de lo habitual, las puertas del convento estaban abiertas y vi, en el interior, niños que comían helados y jugaban en un columpio de metal. Los contemplé, fascinada. Quise entrar, pero mi acompañanta me dijo que no, que no podía porque yo no era católica. Al día siguiente, el portal del convento estaba cerrado. Pero, más tarde, pensé a menudo en aquella fiesta de la que estaba excluida. Quise escalar el muro, pero era demasiado pequeña. Estaba convencida de que, al otro lado, se celebraba una fiesta maravillosa en la que no podía participar.”

McCullers mira al mundo como un universo ajeno, del que no formaba parte, incluso en los últimos momentos de su vida. Por lo tanto, el diario significó para ella un espacio –el de la página- del que podía adueñarse, al que podía entrar tantas veces como quisiera.