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domingo, 2 de febrero de 2014

IDEAS PARA ESCRIBIR - TALLER DE TEXTOS


Las ideas habitan en los lugares más insospechados, encontrarlas y atraparlas para transformarlas en texto literario es la tarea a realizar si respondemos a las siguientes propuestas.

Propuesta 1: Respuestas

Responder a las siguientes preguntas de forma rápida, sin darse tiempo para pensar. Registrar la primera respuesta que nos venga a la mente:

    • ¿Quiénes no lloran ante la fuerza del sol?

o       ¿Hacia dónde van los trenes?

o       ¿Cuáles son las coincidencias elementales entre un matrimonio y una partida de cartas?

o       ¿Cuál de las antiguas profecías anhelas ver cumplidas?

o       ¿Cómo está estructurado el Paraíso?

o       ¿Qué le dice el ratón al gato?

o        ¿Por qué lleva esa insignia?


Propuesta 2: Seleccionar

Agrupar las respuestas de la propuesta precedente, extraer de ellas lo más significativo y construir un texto.

Propuesta 3: Recoger sensaciones

Elaborar una lista de sensaciones a partir de la siguiente noticia:


> 46 DíAS A LA DERIVA EN PLENO OCÉANO
Un pescador japonés de 67 años ha sido rescatado en perfecto estado de salud después de permanecer durante 46 días a la deriva en pleno océano Pacífico. Anzo Miyazato, a quien ya se daba por muerto, ha sobrevivido bebiendo agua de lluvia y comiendo los peces que atrapaba una vez que se le terminaron los víveres que llevaba a bordo. EL pescador fue avistado por otro barco de pesca a casi 2000 kilómetros de su puerto de partida, en Okinawa. Anzo dejó el puerto el pasado  16 de junio, y ese mismo día el motor de su embarcación se averió, con lo que quedó a merced de las corrientes marinas. Un portavoz de los guardacostas japoneses aseguró que el pescador a perdido la mitad de su peso (pesaba 70 kilos) pero que, por lo demás, "tiene realmente buen aspecto". Eso sí, ha quedado un poco harto del menú marino: "Odio el pescado", ha afirmado Miyazato a un periódico nipón. - AGENCIAS, Tokio.



Propuesta 4: Aplicar sensaciones

Con las sensaciones recogidas de la propuesta anterior, inventar características para  un personaje, construir una anécdota, crear un misterio, etc.

Propuesta 5: Titular

Poner título al siguiente texto del escritor Alberto Szpunberg:


Todo el poder nace de un sueño y de la punta de una flecha
y entre página y página cabe toda la espesura del mundo:
los caballos cruzan los ríos y los montes como si fueran capítulos de un libro
y en medio del combate se abre camino un suave prado donde el otoño, más allá de los hombres caídos, más allá de los aceros mellados, empalidece delicadamente el pasto y ruboriza de amor las mejillas:
todas las ramas del bosque se unen para albergar esta pasión,
todos los arroyos espejan la luz para que llegue hasta el fondo:
entre los árboles aun está el niño que expropia y se enamora y se desangra y una lluvia de flechas asegura la victoria, implacable como el tiempo, más terca que la bota que ahora pasea el estante.


Propuesta 6: Imaginar

Imaginar el personaje del texto siguiente y explicar qué es lo que le pasa, por qué está afligido, qué hay escrito en el papel, hacia dónde va, por qué llora, donde se para el tren, etcétera:

"Un hombre está sentado en el vagón de un tren, llora, saca un trozo de papel del bolsillo, lo mira, llora con más fuerza. El tren se para."


domingo, 21 de abril de 2013

Secretos y recursos de la creatividad – Ideas para escribir - parte 4


La ineludible necesidad interna

Las señales de las que hablábamos al principio, astillas, tienen una relación directa con la necesidad ineludible de escribir que, para la mayoría de los escritores, es la primera condición que justifica la producción de la escritura.
Lo enfocamos según dos de sus variantes:

·        Las palabras
Al respecto, Jünger dice que "cuando un vocablo produce desasosiego es que constituye una advertencia, una señal más que un indicador de caminos. Parecida a los anillos de la piedra lanzada al agua, la señal se propaga en círculos. En los sitios donde la señal anuncia un peligro todo es posible."

·        La necesidad imperiosa de escribir
De esa necesidad también nos habla Heinrich Böll:

“¿Pero usted siente la necesidad de andar por el mundo con esos manuscritos arrugados, arrugados, pasados a máquina con errores, o encomendarlos al correo, y seguir escribiendo aunque se los devuelvan todos?
Sí, contesté.
¿Y por qué o hace? Piénselo bien, su respuesta será a la vez la respuesta a mi primera pregunta.
Jamás me habían hecho esa pregunta. Me puse a pensar mientras el redactor comenzaba a leer mi cuento.
No me queda otra alternativa, die al fin.
El redactor alzó la vista, arqueó las cejas: Es una respuesta muy buena, una ve se la oí decir a una atracador. El juez le preguntó por qué había proyectado y llevado a cabo el atraco. No tenía otra alternativa, dijo."

Sin embargo, tampoco hay que descartar lo contrario, es decir, escribir a pesar de todo, sin disparador consciente. Escribir y basta.


 Cómo desencadena ideas el escritor Milan Kundera

Kundera nos cuenta parte de su proceso:

En La insoportable levedad del ser, Teresa vive con Tomas, pero su amor exige tal movilización de sus fuerzas que, de pronto, no puede más y quiere dar marcha atrás, "hacia abajo", hacia el lugar de donde vino. Y me pregunto: ¿Qué le pasa a ella? Y encuentro la respuesta: ha sido presa de un vértigo. Pero ¿Qué es el vértigo? Busco la definición y digo: "el embriagador, el insuperable deseo de caer". Pero me corrijo inmediatamente, preciso la definición: "También podríamos llamarlo la borrachera de la debilidad. Uno se percata de su debilidad y no quiere luchar contra ella, sino entregarse. Está borracho de su debilidad, quiere ser aún más débil, quiere caer en medio de la plaza ante los ojos de todos, quiere estar abajo y aún más abajo que abajo". El vértigo es una de las claves para comprender a Teresa. No es la clave para comprendernos a usted o a mí. Sin embargo usted y yo conocemos esta especie de vértigo al menos como nuestra posibilidad, para comprender el vértigo.
No son únicamente las situaciones personales las que se cuestionan, toda la novela no es más que una larga interrogación. La interrogación meditativa es la base sobre la que están construidas todas mis novelas.






Recapitulando…


1 Conocer cómo captamos ideas ayuda a aprovecharlas mejor.

2   Registrar sensaciones productoras de ideas.

3 Organizar las sensaciones en una lista de asociaciones; se podrán incorporar en cualquier momento a un texto.

4   A la hora de escribir se puede planificar o improvisar.

5 Planificar es reflexionar

6  La improvisación es más liberadora que la planificación.

7 Poner títulos o subtítulos ayuda a sintetizar a idea y ofrece disparadores para la escritura.

jueves, 11 de abril de 2013

Secretos y recursos de la creatividad – Ideas para escribir - parte 3



Transformar lo informativo en significante

Las ideas para escribir pueden conseguirse a partir de los lugares más insospechados, por ejemplo, de las informaciones directas que nos da un periódico o cualquier persona en su conversación.
Suele suceder que lo que recibimos por estas vías y únicamente como información lo olvidamos en poco tiempo. La diferencia con lo organizado como hecho estético, es decir en un cuento o en un poema, por ejemplo, es que no sólo lo recordamos sino que lo releemos.
Por lo tanto, en principio debemos diferenciar entre dos clases de textos:

·        Informativo

Es el texto que comunica, que informa, que da noticia de algo, y


·        Significativo

Es el texto que sugiere más de lo que enuncia. Umberto Eco nos lo explica de la siguiente manera:

1    Refiere cómo expresaría un amante el recuerdo y la emoción proveniente de dicho recuerdo, el de una mujer hermosa, cuyo único deseo es comunicarlo y no convertirlo en un hecho literario:

“Ciertas veces, cuando trato de recordar algunos acontecimientos que me sucedieron hace mucho tiempo, me parece casi ver de nuevo una corriente de agua; el agua que corría en tal corriente era fría y límpida. El recuerdo de esta corriente de agua me impresiona de modo particular porque junto a ella iba a sentarse la mujer de la que entonces estaba enamorado y de la que aun estoy enamorado. Estoy tan enamorado de esa mujer que, por una deformación típica de los enamorados, me veo llevado a tomar en consideración sólo a ella entre todos los seres humanos de sexo femenino que existen en el mundo. Debo añadir, si se me permite la expresión, que aquella corriente de agua, por el hecho de permanecer asociada en mi memoria al recuerdo de la mujer que amo (y debo decir que esta mujer es muy hermosa), me genera en el ánimo una cierta dulzura; ahora yo, por otro procedimiento común a los enamorados, transfiero esa dulzura que experimento a la corriente de agua por causa de la cual la experimento: yo, pues, atribuyo la dulzura a la corriente de agua como si fuera una cualidad suya. Esto es lo que quería decir; espero haberme explicado.”

Así sonaría la frase de nuestro enamorado si éste, preocupado por comunicar un significado indiscutible y comprensible, se atuviera a todas las leyes de la redundancia. Nosotros comprenderemos lo que él dice, pero acaso, después de algún tiempo, nos olvidemos de los hechos expuestos.
Lo que podemos observar es cómo el sujeto informante repite sin necesidad, redunda, una serie de palabras tales como: corriente de agua, enamorado, dulzura.

2   Luego, Eco continúa explicando cómo lo diría un poeta:

“Si el enamorado en cambio se llama Francesco Petrarca, saltando todas las reglas comunes de construcción, usando audaces traslaciones, eliminando pasajes lógicos, olvidando incluso advertir que nos habla de un hecho que rememora y dejándolo sólo entender a través del uso de un pretérito, nos dirá:

Chiare, fresche, e dolci accque
-dove le belle membra-
pose colei che sola a mer par donna.

Así, en no más de dieciséis palabras, logra incluso decirnos que por una parte recuerda y por otra ama aún, y nos dice con cuánta intensidad ama con el movimiento mismo, vivacísimo, de este recuerdo que se expresa en un grito, con la inmediatez de una visión presente. Nunca como en este caso tocamos con la mano la violencia y la dulzura de un amor, la cualidad estrujante de un recuerdo. Recibida esta comunicación, hemos obtenido una cantidad de información enorme acerca del amor de Petrarca y de la esencia del amor en general.”

Conclusión:
Ahora bien, concluye Eco, entre los dos discursos señalados por nosotros no hay ninguna diferencia de significado; así pues, en el segundo caso es sólo la originalidad, la imposibilidad de previsión respecto de un sistema de probabilidades lo que nos da el máximo de información.

"Para mí escribir es un viaje, una odisea, un descubrimiento, porque no estoy nunca seguro de lo que encontraré"
                     Gabriel Fielding

viernes, 22 de marzo de 2013

Secretos y recursos de la creatividad – Ideas para escribir - parte 2




Las ráfagas de Truman Capote
“Invariablemente tengo la ilusión de que la acción de una historia –el comienzo, el medio y el final- tiene lugar toda a la vez en mi mente… que la veo toda entera en un instante. Pero a la hora de ponerla en marcha, de escribirla, ocurren infinitas sorpresas. Gracias a Dios, porque la sorpresa, ese giro, la frase que llega de ninguna parte en el momento justo, es el beneficio inesperado, ese pequeño empujoncillo regocijante que va manteniendo en pie al escritor.
Hubo un tiempo en el que solía utilizar cuadernos de notas para escribir bocetos de historias. Pero me di cuenta de que hacer eso era  un poco como matar la idea de antemano en la imaginación. Si el concepto es lo suficientemente bueno, si de verdad te pertenece, entonces puedes olvidarlo… te perseguirá hasta que lo escribas.”



Improvisar o planificar

Existen fórmulas distintas de creación, a veces complementarias. Las aglutinamos en las dos más abarcadoras:


  • Improvisar
  • Planificar



¿Cuál es nuestra preferencia?

Improvisar es ir a la deriva, dejándose llevar por el azar.
Improvisar es dedicar demasiado tiempo a acopiar ideas; tiene sus ventajas y sus desventajas. La ventaja es que a la hora de la escritura definitiva, especialmente en los textos informativos o argumentativos, reduce nuestra tarea y nos proporciona más pistas. La desventaja es que puede ser un sustituto del bloqueo: nos detenemos en lo que hay alrededor del texto en lugar de entrar en el texto. El otro peligro es que nos disperse.
Improvisar es hacer una cosa de golpe, sin preparación alguna. Lo contrario es reflexionar.

Planificar es organizar, previamente a la escritura del texto, los materiales que lo constituirán. Es trazar un plan, es organizar las ideas y decidir el tono en que se va a narrar.
Por lo tanto, planificar es reflexionar.
Hay quienes planifican mentalmente. Esta forma les puede llevar hasta meses y años, pero al escribirlo consiguen una coherencia total, nada sobra ni nada falta.


La sugerencia:
Aunque se prefiera planificar, la improvisación es una actitud liberadora y nos puede aportar material inesperado.


Se puede:


Planificar directamente

o

improvisar como si fuera un puzzle

y después

reescribir en base a una planificación previa

o

improvisar directamente y que el texto resulte coherente pues respondemos a una organización mental en torno a la idea fundamental y su conexión con las subsidiarias



Poner título

Poner título es una operación contradictoria. Es imposible poner desde el inicio un título definitivo. Pero como síntesis previa a la escritura puede funcionar y ser un dispositivo al que recurrir durante el proceso.
Incluso, se puede trabajar con subtítulos. Hacerlo contribuye a evitar la parálisis, el bloqueo producido cuando nos enfrentamos a una idea interminable, que no se interrumpe nunca y que finalmente acaba agotando nuestra capacidad de asociación. En cambio, los subtítulos actúan como una especie de corte y, en este sentido, nos ofrecen disparadores variados para un mismo texto.

lunes, 18 de marzo de 2013

Secretos y recursos de la creatividad – Ideas para escribir - parte 1



Ideas para escribir

¿Dónde habitan las ideas que canalizamos en la escritura? ¿Cómo se apela a ellas? ¿Qué procedimientos empleamos?
Ideamos tenemos todos, pero no todos las atrapamos a tiempo. Y si las atrapamos, cada uno lo hace a su manera. Captar cómo lo hacemos e incrementarlo nos permite aprovecharlo mejor. Intuición, experiencia, experimentación, juego, observación, son algunos de los fenómenos impulsores.
Improvisación o planificación son los procedimientos generales de acopio de ideas.
Aquí vamos a encarar ambos aspectos: los impulsos y los procedimientos como vías para la elaboración del texto.


Las ráfagas

A veces, las ideas pasan por la mente como ráfagas. Y creemos que se nos escapan. Pero las ideas vuelven. Ya lo han advertido muchos escritores. Truman Capote, por ejemplo, que decía que cuando se le ocurría algo nunca lo apuntaba inmediatamente, sino que lo dejaba sedimentar pues lo verdaderamente potente siempre vuelve.
Es como un tamiz: a través del colador pasa el polvillo, pero la pulpa queda y es lo que se explota. Por eso, Capote en lugar de apuntar esperaba. Mientras tanto, de esas ráfagas que nos asaltan podemos rescatar:

La sensación que
percibimos al vuelo

Astillas generadoras
de otras ideas diferentes

Se trata de trasladar sensaciones y astillas al campo del lenguaje. Es un modo de establecer una cita con las palabras. A veces el camino es más importante que la meta. En este caso lo es: recoger las astillas nos permitirá encender el fuego; captar las sensaciones será útil para hacerlo con energía.

La sugerencia:
No tratar de apuntar la idea que nos sobreviene completa, sino sus resonancias.



Las “astillas”

Confeccionar una lista de sensaciones, que aunque no nos sirvan por sí mismas sean aptas para caracterizar personajes, acelerar enigmas, etc., es una posibilidad. Otra es confeccionar una lista de asociaciones; o sea, de astillas.
Lo que llamamos astillas son señales, indicadores. Sucede en cualquier momento y en cualquier lugar: mientras trabajamos, mientras comemos, mientras paseamos o mientras dormimos; es conocido el comentario de los escritores acerca de que en el duermevela se les superponen las ráfagas de ideas y les resulta perentorio levantarse a escribir.
Las llamamos astillas porque, como tales, son trozos pequeños de una totalidad. Para ejemplificar este caso utilizaremos el comienzo de Gansos salvajes, de Louise Erdrich:

“Los viernes por la mañana voy a la laguna con mi hermano Eli a esperar que las aves desciendan. Nos hemos construido un pequeño escondrijo. Eli tiene un sexto sentido y una puntería que yo no puedo igualar, pero es tímido y no le gusta hablar.”

Las astillas de las que surgió el cuento podrían ser:

·        Astilla 1:
El autor leyó en el periódico la noticia de que un hombre asesinó a su hermano.
La noticia le causó horror y el horror le produjo la necesidad de contar lo contrario: dos hermanos aliados.
La astilla, o sea la señal, es la visión del crimen, pero también (y aquí coincide la astilla con la sensación) es el horror.

  • Astilla 2:
Asesinar = cazar = cazar aves: esperan las aves para cazar.
Es decir que podía haber relacionado lo del asesinato leído en el periódico con la caza, y a la hora de producir el cuento aprovechó esa astilla para unirla a la anterior y utilizarla como nexo entre los hermanos.

  • Astilla 3:
Esta señal podría haberla recogido mucho antes o mucho después de las anteriores, pero a registró para utilizarla cuando le conviniera.
Vio un hormiguero mientras atravesaba un parque.
Relacionó el hormiguero con un pequeño escondrijo que luego incorporó a la historia.

  • Astilla 4:
Recordó a un amigo de la infancia que era como su hermano y hablaba poco. Un recuerdo puede provocar una astilla.
Lo aplica al personaje y de aquí podría surgir la idea de que a Eli no le gusta hablar.



La sugerencia:
Una vez apresadas las resonancias de las ideas, conviene ordenarlas para su futura incorporación en un texto.